ENTRE EL CANTO Y SUS TÉCNICAS, KARINA JELINEK SE PUSO SHOWMATCH AL HOMBRO

viernes, mayo 9

Parece que el amarillo le trajo mala suerte a Karina Jelinek anoche en Bailando por un sueño a pesar de que no se consideró una persona supersticiosa, ya que obtuvo el puntaje más bajo de la jornada. Sin embargo, la morocha logró el pico máximo de audiencia con su canto, su técnica milenaria y su simpatía particular que la hizo tan popular el año pasado.

"Estoy nerviosa, pero me encanta la cumbia porque es bien divertida, bien caliente y bien divertida (sic). Me siento hasta identificada con la cumbia aunque no lo parezca", manifestó Karina antes de bailar ante la pregunta de Marcelo Tinelli que también le consultó cuando había sido la última vez que se había movido al ritmo de esa música. "Hace una semana bailé cumbia con mi novio en una fiesta que hicimos en mi casa. Vinieron todos mis amigos y nos pusimos polleras amarillas", expresó Jelinek que invitó al jurado y a todos los presentes a su próxima fiesta.

Para no hacer esperar tanto a sus invitados, la modelo brindó una demostración de como bailaba la cumbia y más de uno seguramente dejará de ir ya que cosechó el puntaje más bajo de la jornada, 17 puntos que la dejan casi sentenciada teniendo el cuenta el resto de las calificaciones de la semana.

No obstante, a Karina mucho no le importó ya que estaba concentrada en el mini recital que realizó en el piso con la música de Xuxa de fondo y con playback de su participación en Cantando por un sueño el año pasado.

A la vez, la participante también le enseño a Tinelli una de sus técnicas milenarias, y ambos la llevaron a la práctica. "Uno, dos, tres, momia es", gritó Jelinek mientras se quedaba inmóvil por unos segundos retratando la pose final de su coreografía. En su segundo intento, el conductor se unió al movimiento y sin querer tuvieron contacto corporal. "Pegale la cola para el otro lado", le pidió Marcelo a Karina entre risas. "Me puse colorado, fue muy fuerte porque encima le pegué justo", amplió.

"No pensé que ibas a hacer eso", le confesó la morocha. "Yo tampoco sabía que te ibas a tirar para atrás", le contestó Tinelli que seguía ruborizado por lo que la despidió sin cortarle la pollera.