ROCES EN LA MESA DE MIRTHA

jueves, octubre 9

Fiel a su estilo, Adriana Aguirre no paró de hablar ni un segundo esta tarde en Almorzando con Mirtha Legrand. La blonda, que estaba acompañada de Zulma Faiad, Laura Fidalgo y María Eugenia Ritó, no dejó que sus compañeras acotaran sobre determinados temas que se tocaron en la mesa de la Chiqui, y una de ellas se enojó, aunque trató de disimularlo.

Es que Aguirre, que asistió al piso junto a su marido Ricardo García, quería opinar de todo: de Bailando por un sueño, la guerra de las vedettes, del teatro, etc. Obviamente que todos sus comentarios estuvieron acompañados por su exagerado ego. "Yo estoy bien arriba hace 36 años, y no me van a bajar ni con un misil. Hice 52 espectáculos y trabajé con los más grandes", repetía una y otra vez.

Aunque el público ya está acostumbrado a esta clase de escenas, quién trató de ponerle un límite fue Ritó que hacía caras, gestos y muecas cuando la participante de La noche del domingo conversaba. Sin embargo, lejos de una falta de respeto, María Eugenia estaba harta de que siempre que trataba de hablar fuera interrumpida. "Hagamos un programa para ella sola porque desde que llegó no nos deja hablar", disparó con su mejor sonrisa, a lo que Adriana contestó: "Perdón, pero está hablando la maestra", haciendo alusión al tema de las vedettes. "Tenés razón, hay que respetar a la gente mayor, por eso te dejé hablar", apuntó la bailarina. "No le entendí nada de lo que dijo, consíganle una máquina de oxígeno a esta mujer", contestó Aguirre.

Durante el almuerzo, la figura de Vedettísima tuvo muy poca participación al igual que Fidalgo y Faiad, aunque estas dos últimas al menos pudieron conversar con Mirtha acerca del juicio que ambas mantienen con Florencia de la V. "El valor sobre mi persona lo pongo yo. Yo no soy una nena, tengo una familia que le duelen los comentarios que hacen porque lo que dijo no es gracioso", infirió Zulma con respecto al monólogo que hacía de la V en teatro. "Nosotras somos justas porque está bien que te digan cosas con humor, pero llega un punto en que te dicen de todo", manifestó Laura.